sábado, 25 de julio de 2009

Las galerías subterráneas del 5º Duque de Portland


Galería subterránea de Welbeck Abbey

Uno de los personajes más excéntricos y curiosos de la nobleza británica fue John William Cavendish-Scott-Bentinck, 5º Duque de Portland (1800-1879). Dedicó casi 20 años de su vida a ampliar su residencia, Welbeck Abbey, tanto en la superficie como en el subsuelo, construyendo un complejo sistema de túneles, de unos 24 kilómetros de longitud, que conectaban con enormes estancias, en las que vivía en absoluta soledad.

Se decía en la época, para explicar su aislamiento, que enfermó de lepra y su piel resultaba repulsiva. También se creía que, al ser rechazado por la única mujer que amó, la cantante de ópera Adelaide Kemble, se convirtió en una persona amargada, misógina e introvertida.


 5º Duque de Portland

Con sólo 21 años, tras la muerte repentina de su hermano mayor, Henry, legítimo heredero al título, y de su padre, se convirtió en propietario de un enorme patrimonio. A partir de entonces, comenzó a desarrollar el proyecto más importante de su vida: la ampliación de su formidable residencia, en la que participó directamente como el mejor de los arquitectos. Raras veces hablaba a sus asistentes; cuando tenía que hacerles alguna indicación, la anotaba en un papel que depositaba en un buzón que instaló en sus habitaciones. Después, tocaba una campana para que uno de sus criados leyese lo que había escrito y se cumpliese la orden. También evitaba el contacto humano a la hora de alimentarse: al parecer, la comida se le entregaba en unos ferrocarriles en miniatura.



La mansión en 1829. El Duque sólo ocupaba 4 o 5 habitaciones, las demás las tenía abandonadas




Entrada de uno de los túneles

Solía tener algún criado de confianza, que podía verlo personalmente. Pero ni siquiera el médico podía entrar en sus habitaciones. Mandó instalar una enorme cama cuadrada con grandes puertas, de modo que fuese imposible saber si su propietario había pasado la noche en el interior.En una ocasión, uno de los 1500 trabajadores que participaron en su proyecto arquitectónico inacabable se acercó a él para saludarlo y fue despedido en el acto.

Algunos de los túneles eran de proporciones gigantescas. Por ellos podían desplazarse incluso tres personas montadas a caballo o un carruaje. Otros, como el de la primera imagen, estaban decorados con elegancia. En los cuadros aparecen pintados algunos de sus caballos. Éstos eran otra de sus grandes pasiones. Edificó en sus tierras una escuela de equitación gigantesca, a la que se podía acceder a través de un túnel de techo acristalado. Sus establos se extendían sobre un área casi tan grande como un pueblo. Al parecer, conocía los nombres de sus 100 caballos.

Durante la noche, se encendían miles de lámparas de gas para iluminar estos pasadizos subterráneos. Una razón para planificar los túneles era que no consiguió cerrar los caminos públicos que recorrían ciertas zonas de las nueve hectáreas que tenían sus terrenos, de modo que decidió desplazarse por sus propias galerías del subsuelo.

En una ocasión, le dijo a un visitante:
Prefiero utilizar mi limpio sendero subterráneo, alumbrado con luces de gas, use usted el paseo sobre la tierra.

Incluso realizó un túnel que lo trasladaba hasta Worksop, la estación de trenes más próxima, aunque no existen pruebas fehacientes de su existencia.



Otra entrada de los numerosos túneles que recorrían el subsuelo

Los habitantes de la zona no entendían que este extraño personaje empleara sus tenebrosos túneles en lugar de disfrutar del maravilloso paisaje de sus tierras, pero, sin duda, de este modo lograba el propósito de aislarse del mundo exterior y elegir libremente cuando quería ser visto.




En ocasiones, aparecía como por arte de magia, asustando a sus trabajadores, que debían estar siempre alerta si no querían ser sorprendidos in fraganti "holgazaneando" o criticando a su señor. La sorpresa sería aún mayor por el aspecto del Duque, que usaba ropas muy anticuadas, del reinado pasado, que le daban un aspecto irreal.

Pero su introversión no lo convertía en un patrón despótico. Al parecer, construyó una pista de patinaje sólo para el disfrute de sus empleados y el salario era también generoso. Y, aunque era solitario, mantuvo siempre interés por los problemas del mundo. Sus obras de caridad eran muy numerosas y, en la década de 1850, envió importantes cantidades de alimentos y cerveza a las tropas británicas que luchaban en la Guerra de Crimea.

No es de extrañar que este curioso personaje nunca se casara, aunque estuvo muy enamorado de esta mujer (imagen inferior): la cantante Adelaide Kemble, a la que le propuso matrimonio, que ella rechazó.


Adelaide Kemble

El Duque tenía casi todas las habitaciones de la mansión sin amueblar, todos los muebles, tapices y retratos los retiró y almacenó en otro lugar. Se recluyó en 4 o 5 habitaciones en el ala oeste de la mansión y en las salas subterráneas.





Capilla



Las salas del subsuelo, pintadas de rosa, tenían unas enormes dimensiones. Una de ellas, de 49 metros de largo y 19 de ancho, fue originalmente concebida como una capilla, pero, finalmente, se empleó como un salón de baile. Al parecer, instaló un ascensor hidráulico que podía trasladar a 20 personas a la superficie. Sin embargo, el duque nunca organizaba bailes en su mansión.

Otras habitaciones subterráneas fueron la biblioteca, de 76 metros de largo, un observatorio con un gran techo de cristal y una amplia sala de billar.



 Lo más curioso de este personaje es que todas estas salas, en principio destinadas a mantener una activa vida social, estaban siempre desiertas.

El resto de las edificaciones de la mansión fueron deteriorándose con el tiempo, de modo que la residencia resultaba un lugar de lo más tenebroso e inhóspito. Sólo las habitaciones que él utilizaba mantenían la confortabilidad.

Cuando falleció, en 1879, el 6º Duque tuvo que mandar colocar tablones para acceder a ciertas zonas de la residencia, en las que no había ya ni suelos.

En la actualidad, Welbeck Abbey sigue siendo una residencia privada. Puede visitarse ocasionalmente, pero el recorrido no incluye las galerías y salas subterráneas.

Imágenes de las entradas a los túneles en la actualidad:








Enlaces: wikipedia 1 y 2, nottingham.ac.uk, nottshistory.org.uk, warsopweb.co.uk, steveostler.

Historias relacionadas: Luis II de Baviera: el rey que se construyó una realidad a su medida.

38 comentarios:

  1. Las galerías subterráneas del 5º Duque de Portland...

    Uno de los personajes más excéntricos y curiosos de la nobleza británica fue John William Cavendish-Scott-Bentinck, 5º Duque de Portland (1800-1879). Dedicó casi 20 años de su vida a ampliar su residencia, Welbeck Abbey, tanto en la superficie co...

    ResponderEliminar
  2. Lo impresionante de alguien así es que siempre quedará la duda de si era un personaje digno de admiración o un demente.

    ResponderEliminar
  3. Leonel, yo no creo que tuviera mucha salud mental y encima disponía del dinero necesario para sufragar todas esas excentricidades. Al menos daba trabajo a mucha gente.

    Muchas gracias, jracing :)

    ResponderEliminar
  4. Gran historia!

    Siempre me han interesado las personas que han intentado huir del mundo y construirse el suyo propio.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias, bovolo. Ya sabes que a mí me encantan las historias que cuentas en tu magnífico blog. Saludos :)

    ResponderEliminar
  6. Wow, que impresión
    hacer cosas tan maravillosas bajo tierra para q no fueran disfrutadas

    ResponderEliminar
  7. Que extraño personaje, nunca leyera nada sobre el y su extraño comportamiento... Supongo que hay gente para todo. Me gustaría mucho que se pudiera visitar toda la mansión y los túneles, sería muy interesante...

    Genial artículo, por no variar ^_^

    ResponderEliminar
  8. Tonta del bote la tal Adelaide Kemble, con un compañero así habría sido imposible aburrirse.

    Genial! Gracias por el artículo!

    ResponderEliminar
  9. También a mí me encantaría visitar las salas y túneles subterráneos, es una pena que estén cerrados al público.

    Muchas gracias por los nuevos comentarios. Saludos.

    ResponderEliminar
  10. Impresionante. Es como la mansión de la señora Winchister pero a lo bestia.
    !Tuneles para poder circular incluso con carruajes!, todo un alarde de construcción.
    Me gustó mucho la historia, muchas gracias por compartirla.

    ResponderEliminar
  11. Jajaja, bueno, la mansión de los Winchester también era bastante brutal. Por cierto, le dedicó un post muy interesante cabovolo:
    http://www.cabovolo.com/2009/05/la-casa-encantada-de-los-winchester.html

    Muchas gracias, Josete, y un afectuoso saludo :)

    ResponderEliminar
  12. Un artículo sumamente interesante. Me pregunto por qué habrá construido toda una mansión para sólo usar 4 o 5 habitaciones...y desde los 21 años se encerró en sí mismo, quizás quiso ver cómo se deterioraba todo con el paso de los años, aislado, sin ser usado, como él.
    Me gusta este blog, me pasaré seguido.

    Saludos!

    Blog: http://aquinohaycombis.blogspot.com

    ResponderEliminar
  13. La mansión, en su origen, era un monasterio del siglo XII, que fue ampliándose con el tiempo. La ampliación más ambiciosa fue la que llevó a cabo este aristócrata. Quizás pretendía destacar entre los numerosos propietarios que poseyeron Welbeck Abbey a lo largo de la historia.

    Muchas gracias por tu comentario, Wingerr.

    ResponderEliminar
  14. Llevo bastante tiempo pasandome por tu blog y vamos........genial sin más.Muchas gracias por las entradas(esta ultima buenisima,curiosa,un pelin siniestra) y por supuesto por tu trabajo.Un gran saludo.

    ResponderEliminar
  15. Pumuky, muchas gracias por la opinión que tienes del blog y de esta entrada. Saludos :)

    ResponderEliminar
  16. Me he quedado de piedra... Tanto tiempo solo y unas salas tan grandes.
    Me da la sensación que era feliz así, fíjate...

    ResponderEliminar
  17. He descubierto este blog por el artículo de las "las cocinas de los blog" o algo así, y me encanta; creo que tenéis mucho gusto y estilo, y como no abunda, y menos por internet, es grato de ver. Esta que es la 1ª entrada que leo, me ha parecido muy interesante y entretenida, desde luego no por el hecho de que exista un ‘frustrado y excéntrico misántropo adinerado’, lo cual es casi la definición exacta de multimillonario, sino por ver como “saciaba su hambre” esa pobre alma atormentada, e imaginártelo. Genial. Un saludo

    ResponderEliminar
  18. Gran artículo. Hace tiempo que vengo siguiendo este blog, y hoy me he animado a participar dando la nota irónica o humorística: dado que se menciona la lepra, ¿ese personaje no será un convencido "nosferatu" que rehuía la luz y tomaba a sus víctimas en secreto, sin que nadie se diera cuenta...? No es que lo fuera, pero el nivel de superstición en aquella época hacía que la gente hiciera cosas raras, y un potentado aristócrata no iba a ser menos.

    ResponderEliminar
  19. Jelens, desde luego era la vida que él escogió vivir, supongo que libremente.

    Muchas gracias, Fran, y bienvenido a nuestro blog.

    Jajaja, Arturo, no sé si llegaría a ser un vampiro pero era un rato extraño y antisocial. De todos modos, a pesar de su introversión, parece que le preocupaban los problemas de su época y que era generoso con los más desfavorecidos. Parece que, simplemente, le gustaba ser él el que escogiera cuándo se relacionaba con los demás.

    Gracias a todos. Saludos

    ResponderEliminar
  20. Qué cosa más curiosa. Vaya tío raro.

    ResponderEliminar
  21. interesantee el articuuloooo
    gracias estee blog es de mis preferidoss



    :)

    ResponderEliminar
  22. me encanta este blog. Lo descubrí hace menos de un mes y voy poco a poco leyéndome los posts antiguos.

    Felicidades y seguid así ;-)

    ResponderEliminar
  23. Lo cierto es que puedo entender lo que sentiría Adelaide cuando un personaje así le pidió matrimonio... si ella tenía alguna información sobre él (que supongo que sería lo que desencadenó su rechazo) miedo es lo mínimo que sentiría, y probablemente pensaría que esa mansión se convertiría en una jaula de oro para ella. Tremenda historia, os felicito de nuevo por la documentación, impresionan las fotos actuales :)

    ResponderEliminar
  24. :O Me quedo anonadado con estas historias, voy leyendo sabiendo que en cualquier momento se termina el artículo y quedaré con montones de interrogantes.

    ¡Muy bueno!

    ResponderEliminar
  25. Pirmaky, Kenia, Javi, Leioa y josepzin, muchas gracias, sois muy amables. Os agradezco mucho la opinión que tenéis del blog y me alegro de que os haya interesado el artículo.

    Un saludo a tod@s :)

    ResponderEliminar
  26. Todos mostrariamos este tipo de excentricidad, o alguno semejante o hasta uno más superlativo (valga el exceso), si tuvieramos dinero. Así de sencillo: dinero.

    ResponderEliminar
  27. Si fuese director de cine haría una película de este personaje... jeje... Muy interesante, como siempre... Gracias.

    ResponderEliminar
  28. Pues es verdad, Planetamad, yo también creo que podría hacerse una buena película con este personaje.

    Muchas gracias por los comentarios. Saludos.

    ResponderEliminar
  29. Como me parece que os gusta investigar sobre la historia me gustaría recomendaros un libro que acabo de leer “La prisión blanca” de Afred Lansing, sobre el viaje que realizó el explorador Ernest Sackleton en 1914 con la finalidad de atravesar el Polo Sur.

    Hay también muchos lugares en la web sobre el tema:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Shackleton

    Os animo a seguir con vuestro blog, al que estoy suscrita.

    Besos

    ResponderEliminar
  30. Muchas gracias, Charo, por tu interesante sugerencia. Me apasionan las historias de estos exploradores de la Antártida y del Ártico. Seguro que el libro es muy interesante y merece la pena leerlo.

    Por cierto, hace algún tiempo escribimos un post sobre la conquista del Polo Sur:

    http://www.ovejaselectricas.es//?p=693

    Besos para ti también.

    ResponderEliminar
  31. ¡¡Me ha encantado el artículo!!

    Personalmente me apasionan este tipo de sucesos abandonados por los libros de historia. Historias que solo recuerdan ciertos individuos que sobrevivieron a épocas pasadas o que sencillamente han ido de boca en boca.

    Enhorabuena y por favor ponedme mas cosillas como esta :P

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  32. MosweN, muchas gracias, eres muy amable.

    Últimamente, tenemos poco tiempo para el blog, pero en cuanto el trabajo nos lo permita volveremos a publicar nuevas entradas.

    Muchas gracias por vuestra paciencia y un afectuoso saludo :)

    ResponderEliminar
  33. ¿Por que nos teneis abandonados? :'(

    ResponderEliminar
  34. ¿el cinco grados duque de portland?

    muerto de frío estará el pobre.

    ResponderEliminar
  35. Curioso y tenebroso, esto da para toda una saga de serie B.

    ResponderEliminar
  36. Conocí a este personaje y sus fantásticos dominios subterráneos gracias al relato que le dedicó Villiers De L'Isle-Adam. Me alegro de haber podido, al fin, ver el lugar con mis propios ojos...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Luis, debe haber sido fascinante conocer Welbeck Abbey. Un lugar que me encantaría conocer.

      Gracias por tu comentario. Saludos

      Eliminar