miércoles, 31 de marzo de 2010

Las envenenadoras de Nagyrév


Envenenadoras de Nagyrév

Durante el periodo de entreguerras, en algunos pueblos de la región de Tiszazug y, concretamente, en Nagyrév, un pueblo agrícola húngaro, a unos cien kilómetros de Budapest, proliferó una comunidad de asesinas que acabaron con la vida de unas trescientas personas, que, por distintos motivos, consideraron "molestas".

Todo comenzó al inicio de la Primera Guerra Mundial, cuando muchos hombres de la región tuvieron que abandonar sus hogares al ser reclutados para luchar por el Imperio Austro-Húngaro. En la misma época se establecieron en la zona campamentos para prisioneros, que disponían de una cierta libertad controlada. Estos jóvenes extranjeros comenzaron a visitar Nagyrév y se convirtieron en amantes de muchas mujeres que, libres de maridos y prometidos, podían relacionarse con ellos tranquilamente.

Pero esta situación "idílica" terminó bruscamente cuando los maridos, padres y otros parientes empezaron a regresar a sus casas. Los veteranos de guerra quisieron retomar sus vidas por donde las dejaron, esperando que sus mujeres fuesen tan sumisas y obedientes como antes. Sin embargo, estas mujeres, que lograron una independencia y liberación que no habían llegado a experimentar hasta entonces recibieron a sus familiares con una gran frialdad. Ellos, en muchas ocasiones, también habían cambiado: los horrores de la guerra los volvieron más agresivos e intolerantes y, algunos, además, estaban terriblemente mutilados o ciegos.


Una de las campesinas detenidas.
Todas las imágenes del post pertenecen al Hungarian National Museum
(Magyar Nemzeti Múzeum) y fueron tomadas durante las
detenciones y el juicio.

Las esposas buscaron la ayuda de una mujer valorada en la comunidad. Se trataba de la comadrona Julia Fazekas, que, en aquella época, al no existir ningún hospital en la zona, cubría las necesidades médicas de estas poblaciones. Sólo llevaba viviendo en Nagyrév tres años, pero ya era una persona respetada porque las comadronas eran consideradas "mujeres sabias" que actuaban como médicos y, además, logró ganarse la confianza de algunas familias a las que había ayudado a deshacerse de los bebés no deseados. De hecho, esta mujer fue detenida en numerosas ocasiones por practicar abortos ilegales, aunque siempre quedó libre por falta de pruebas.

Fazekas consideró que, una buena solución y, al mismo tiempo, un medio de obtener ingresos extra, era facilitarles a todas aquellas mujeres arsénico obtenido con un método casero: mediante la ebullición de tiras de papel atrapamoscas. La comadrona, ayudada por una de sus auxiliares, Susanna Olah, alias "Tía Susi", y algún otro cómplice, logró inducir a las asesinas a cometer los crímenes y proporcionó el veneno que todas ellas utilizaron. Unas cincuenta envenenadoras compraron el arsénico y, lograron en pocos años aumentar notablemente la tasa de mortalidad de la región.

Cuando algún funcionario pedía explicaciones de este llamativo aumento de la mortalidad, un primo de Fazekas presentaba los certificados de defunción, que él mismo había firmado, para demostrar que las muertes eran naturales y que todo estaba en orden.

Los envenenamientos comenzaron en 1914, con el asesinato de Peter Hegedus, y finalizaron en 1929. Según Béla Bodo, un historiador húngaro-estadounidense, autor del libro Tiszazug: A Social History of a Murder Epidemic, los crímenes cesaron cuando una carta anónima al editor de un pequeño periódico local acusó a las mujeres de la región de Tiszazug de acabar con la vida de sus familiares mediante envenenamiento. Las autoridades exhumaron decenas de cadáveres en el cementerio local. Tras encontrarse arsénico en sus cuerpos, si iniciaron las detenciones de los sospechosos.


La imagen muestra el inicio de las detenciones
de las sospechosas. Algunas llevan a sus hijos

Este autor, que creció en la región, revela en su obra las posibles causas sociales que propiciaron estos despiadados crímenes. Examina, por ejemplo, los elementos de la cultura campesina húngara del periodo de entreguerras, tales como el abandono tradicional de los ancianos, enfermos y discapacitados, que resultó favorable a una solución violenta de los problemas familiares. Además, analiza el contexto histórico-político en el que se desarrollaron los hechos, una época extremadamente difícil y dura, en la que se vivía con mucha pobreza y desesperación. Todo ello para intentar profundizar en la explicación de esta oleada de crímenes en la que participaron tantas personas.

En aquella época, los matrimonios eran concertados por la familia y el divorcio no se aceptaba socialmente. De manera que las mujeres, frecuentemente, tuvieron que soportar a hombres que no amaban, muchos de ellos maltratadores y alcohólicos. Sin embargo, no todas las víctimas fueron de este tipo. También se acabó con la vida de padres ancianos, maridos mutilados por la guerra o, incluso, de los hijos.

Cuando, finalmente, la comadrona fue detenida, se mantuvo firme en el interrogatorio y negó todas las acusaciones, afirmando que no podían demostrar nada. Las autoridades decidieron dejarla libre para tenderle una trampa. Sabían que ella se pondría en contacto con sus clientas para advertirles de que su "fábrica de arsénico" había cerrado. Así lo hizo, y cometió el error de visitarlas personalmente, de manera que, involuntariamente, le indicó a la policía a quiénes debía detener.

Se hicieron treinta y siete detenciones y se logró que veinte y seis mujeres fuesen a juicio.


Algunas de las detenidas durante
la celebración del juicio



Entre las personas procesadas se encontraba Olah, ya septuagenaria; Maria Kardos, que asesinó a su marido, a su amante y a su hijo de veintitrés años; Rose Hoyba, que confesó haber acabado con la vida de su esposo por ser “aburrido”; Lydia Csery, que mató a sus padres; Maria Varga, que asesinó a su marido, que se quedó ciego en la guerra, porque  se quejó de que ella traía demasiados amantes a casa; Juliena Lipke, que asesinó a su madrastra, su tía, su hermano, su cuñada y su esposo; y, finalmente, Maria Szendi, que justificó ante el tribunal su crimen de este modo:

Maté a mi marido porque él siempre quería tener el control. Es terrible la forma en que los hombres siempre quieren todo el poder.




Una de las procesadas declarando en el juicio




Ocho fueron condenadas a pena de muerte mediante la horca; siete, a cadena perpetua y el resto pasó algún tiempo en la cárcel. Entre las ejecutadas se encontraba "Tía Susi", acusada de haberse encargado de las distribución del veneno, en el caso de varios clientes. Su hermana también recibió la máxima pena. Uno de los asesinos, según afirmaba una habitante de Nagyrév que actualmente tiene 93 años, se ahorcó para evitar el arrestro. En cuanto a Fazekas, logró evitar la ejecución suicidándose con el mismo veneno que tantas veces había vendido.

Enlaces: wikipedia, laurajames, trutv, pagina12, angelmakers, jfh.sagepub, tankonyvtar.

34 comentarios:

  1. [...] Las envenenadoras de Nagyrév www.ovejaselectricas.es/?p=1534  por chechin hace 1 segundos [...]

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  2. [...] Las envenenadoras de Nagyrév [ www.ovejaselectricas.es ] [...]

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  4. Sergio Españadaasco31 de marzo de 2010, 14:56

    Mi novia es húngara y ahora tengo miedo ;)

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    1. Portate bién, no seas machista y todo irá sobre rieles...Acordate que viene de una sociedad muy capacitada...

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  5. Mientras no te vuelvas demasiado aburrido o molesto no tienes de qué preocuparte ;)

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  6. Historia terrible y fascinante al mismo tiempo. Parece que estas mujeres buscaban una mayor libertad, aunque se rebelaron de un modo deplorable.

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  7. Sí, creo que la vida de estas mujeres no debía ser nada fácil: casadas por sus padres en la adolescencia, pasaban del dominio paterno al del marido. Y, al parecer, muchos de estos maridos eran alcohólicos y maltratadores. La guerra les permitió vivir libremente, por sí mismas, y después no querían volver a someterse. Pero la solución fue de lo más despiadado: de víctimas se convirtieron en los verdugos más crueles.

    Muchas gracias por tu comentario, Neskuts

    Saludos

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    1. Espera un momento, que sus maridos tambien eran casados sin consultarles, eran acuerdos entre padres. Lo más probable es que ellos tambien prefirieran otras mujeres de las que podían estar enamorados ¿no crees?

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  8. Jo... Me quedo sin palabras... Lo único que me gustaría reflexionar es si todo eso sirvió de algo para las generaciones futuras del lugar, aprender a tratar bien a las mujeres, pero me da que eso no ha sido así en absoluto.

    Un saludo... (no muy alto, por si acaso)

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  9. Magnifica curiosidad esta historia,jamas habia oido de ello.A mi me recuerda a las Brujas de Salem en el sentido de matar por matar,alli acusando y asesinando y aqui porque a algunas las sobraba todo el mundo ya fueran hombres,mujeres o hijos,es decir o cogian gusto y eran psicopatas o es que la demencia colectiva era tal que cuanto mas matases mas valorada estabas como mujer independiente y libre de toda atadura no solo machista
    Es mi punto de vista que como cualquier otro puede o esta equivocado
    Saludos y seguid en esta buenisima linea

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  10. Un post sumamente interesante sobre un tema que recuerdo haber leído sólo una vez en el pasado.
    Sorprende que las hayan descubierto y que la justicia haya podido detener una práctica que podría haberse perpetuado en el tiempo indefinidamente.
    Un buen tema para una película, si ya no la hay.
    Un abrazo y gracias por compartirlo

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  11. Arturo, no creo que con los asesinatos se lograse más igualdad entre hombres y mujeres, me parece que la violencia sólo genera más violencia, pero no sé cómo fue evolucionando la sociedad de esta región húngara.

    Frankie, yo creo que, en determinadas circunstancias, el ser humano es capaz de cometer actos realmente deplorables, cuando cuenta con la aceptación de la comunidad. Parece que la comadrona les decía a estas mujeres que si no había ningún otro medio para mejorar la relación con el familiar, lo más lógico era eliminarlo y esto era aceptado.

    OPin, muchas gracias. Lo cierto es que los crímenes se perpetuaron mucho tiempo: de 1914 a 1929. Existe una película húngara, tipo documental, sobre el tema. Aquí hablan de ella: http://www.ferdyonfilms.com/?p=429

    Gracias por los comentarios. Saludos :)

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  12. Desde luego, la cita de Maria Szendi es de lo más reveladora; acaparar el poder mediante la violencia, sólo la perpetúa.
    Qué gustazo, volveros a leer, ovejillas.
    ¡Muack!

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  13. Muchas gracias, Jose.

    Un beso también para ti :D

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  14. Buf, ¡qué fuerte! No sé hasta qué punto está justificada la muerte de una persona. Lo que sí es horrible son las guerras que arrastran a mucha gente inocente y las sociedades donde no hay respeto.
    Me alegro de que hayas vuelto. Se te echaba de menos :-)
    Un abrazo,
    Tanakil.

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  15. Es verdad, las guerras hacen que aflore lo peor del ser humano.

    Muchas gracias, Tanakil, un abrazo afectuoso :)

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  16. wow es muy interesante las razones por las cuales una mujer se vuelve asesina... buen post
    saludos

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  17. Esto es como lo de Abu Graib: una muestra más de las atrocidades que es capaz de cometer el ser humano si ve que "los demás también lo hacen" y cree que no tendrá que rendir cuentas. Que una mujer envenene a su marido no es algo raro, ha habido miles de casos en la historia de la humanidad; pero seguro que muchas de aquellas señoras no habrían soñado siquiera en hacer semejantes barbaridades si no hubieran visto que sus vecinas lo hacían... y no pasaba nada.

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  18. Estoy de acuerdo, Arkadi. Creo que, en este caso, concurrieron una serie de circunstancias: problemas económicos para atender a personas dependientes, nivel cultural bajo, malos tratos infligidos por algunos maridos... pero, además, la aceptación de otros miembros de la comunidad debió de influir enormemente en estas mujeres.

    Gwen, Arkadi, muchas gracias por vuestros comentarios.

    Saludos

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  19. [...] Ocho fueron condenadas a pena de muerte mediante la horca; siete, a cadena perpetua y el resto pasó algún tiempo en la cárcel. Entre las ejecutadas se encontraba “Tía Susi”, acusada de haberse encargado de las distribución del veneno, en el caso de varios clientes. Su hermana también recibió la máxima pena. Uno de los asesinos, según afirmaba una habitante de Nagyrév que actualmente tiene 93 años, se ahorcó para evitar el arrestro. En cuanto a Fazekas, logró evitar la ejecución suicidándose con el mismo veneno que tantas veces había vendido. Enlaces: wikipedia, laurajames, trutv, pagina12, angelmakers, jfh.sagepub, tankonyvtar. http://www.ovejaselectricas.es/?p=1534 [...]

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  20. [...] Ocho fueron condenadas a pena de muerte mediante la horca; siete, a cadena perpetua y el resto pasó algún tiempo en la cárcel. Entre las ejecutadas se encontraba “Tía Susi”, acusada de haberse encargado de las distribución del veneno, en el caso de varios clientes. Su hermana también recibió la máxima pena. Uno de los asesinos, según afirmaba una habitante de Nagyrév que actualmente tiene 93 años, se ahorcó para evitar el arrestro. En cuanto a Fazekas, logró evitar la ejecución suicidándose con el mismo veneno que tantas veces había vendido. Enlaces: wikipedia, laurajames, trutv, pagina12, angelmakers, jfh.sagepub, tankonyvtar. http://www.ovejaselectricas.es/ [...]

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  21. Que lo sepa Suar. Otra que "Mujeres asesinas"...

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  22. ¡Por fin han vuelto las ovejas! Y como siempre les acompaña una gran historia.

    Una historia interesante, nunca había leido sobre ella... Aunque existen muchos motivos que movieron a las mujeres a hacer lo que hicieron, el principal problema, como siempre, es la dichosa guerra...

    Estupenda historia... ¡queremos más!

    Un saludo ^_^

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  23. Muchas gracias, FinGolF, siempre eres muy amable. Un saludo :)

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  24. Seguramente que estas mujeres llevaban vidas espantosas, pero sorprende e impresiona mucho que tantas personas de un mismo lugar accedan a cometer asesinatos como estos, me lleva a pensar que mis vecinos podrian llegar a ponerse de acuerdo para matar a sus familias...Por las dudas me callo.
    Que bueno que las ovejitas esten de vuelta, se agradece tu trabajo Indira!

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  25. No conocía esta macabra historia, y me ha gustado mucho leerla. Supongo que para entender el porqué de estos crímenes habría que comprender la situación cultural, social y económica que padecían las personas involucradas. Aunque en la actualidad nos parece una locura llegar a estos límites de violencia, en aquel entonces puede que sean lógicos unos comportamientos tan irracionales. No olvidemos los genocidios nazis y estalinistas, por poner un ejemplo, perpetrados por funcionarios y militares cuyo trabajo durante años consistía en torturar y matar de manera rutinaria a personas indefensas. Gracias a Dios, aquellos episodios son historia, aunque actualmente existen barbaridades que me avergüenzan.
    Un saludo a todos

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  26. MiKa, las ovejas van y vienen, es difícil sacar tiempo para el blog. Muchas gracias por tu interés :)

    SANTERO, es cierto que, en ciertas circunstancias, las personas son capaces de realizar o de justificar los actos más inhumanos.

    Un saludo y gracias por los comentarios :)

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  27. Wow! La historia dejó muy preocupado....
    Resulta que mi esposa es húngara y tras una discusión la semana pasada me pidió que discutamos el tema "café de por medio"...
    Que hago? Lo bebo o no !!!!????????????
    Aclaro que soy muy aburrido, controlador y autoritario....Pero no siempre, sólo cuando estoy despierto.
    Saludos afectuosos.

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  28. Serjio ni intente tomar el café o bueno.....si es muy aburrido mejor tómalo en beneficio de tu esposa.
    excelente artículo ovejas

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  29. Ivancito, muy buena respuesta para Serjio ;)

    Muchas gracias a los dos por los comentarios. Saludos :)

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  30. Hola, esta es la primera vez comento, pero ya he leído con anterioridad este blog, es muy interesantes lo que publican.
    Me causo mucha curiosidad este post, me recordó un poco esa historia sobre un pueblo griego (si no me equivoco) donde los hombres se van a la guerra y las mujeres consiguen muchos pero muchos amantes, tienen descendencia y felicidad antes de que regresen sus parejas, sin embargo no recuerdo el final de la historia. Tiene mucho que lo estudie y toda parece indicar que mal porque ni si quiera estoy segura de quienes eran, lamento la ambigüedad.
    Bueno, como sea, el tema es bastante intenso, buen post. Espero comentar más seguido, saludos!!

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  31. me agrado mucho este articulo..
    wow genial! ojala todas las mujeres de todo el mundo hubiesen hecho lo mismo (en cierta forma) despues de la guerra, pues talvez hubiesen logrado el sufragio mas rápido, hahah nos hubiesen temido, y dado nuestro valor como iguales mas rápido..ninguna mujer debe ser sometida por ningun hombre en ninguna cirscunstancia ... antes deberian perecer..pero lo cierto es que ninguno de los dos bandos posee inteligencia suficiente como para lograr frialdad ante sus actos y sensibilidad antes sus roles de hombre y mujer como para no ser considerados animales.

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