miércoles, 25 de diciembre de 2013

Sí, Virginia, existe Santa Claus


El periodista Francis Pharcellus Church escribió el 21 de septiembre de 1897 un famoso artículo en The New York Sun cuya lectura se ha convertido en una tradición navideña norteamericana que persiste incluso en la actualidad.

El artículo daba respuesta a una carta enviada por una niña de 8 años, Virginia O'Hanlon, que preguntaba si existía Santa Claus. Su autor nunca pudo llegar a imaginarse que estaba escribiendo el artículo que más veces ha llegado a reimprimirse en periódicos de habla inglesa (según Wikipedia), apareciendo, en parte o en su totalidad, en docenas de idiomas en libros, películas, periódicos, carteles y sellos.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Santa Claus y sus ilustradores

Ilustración de  Habdon Sundblom. 1964

A Santa Claus yo siempre me lo he imaginado como el pintor Habdon Sundblom lo dibujó para unos anuncios que la empresa Coca-Cola le encargó a partir del año 1931: un bonachón anciano, regordete, con larga barba y vestido de rojo y blanco. Sin embargo, es interesante comprobar cómo la apariencia del mito fue variando a lo largo del tiempo.

En este post, además del hablar de cómo se fue originando la leyenda de Santa Claus, nos detendremos en algunos de sus más famosos ilustradores, como F.O.C. Darley, Thomas Nast, Frank Arthur Nankivell o, por supuesto, Habdon Sundblom.

jueves, 9 de agosto de 2012

Ovejas Eléctricas cumple 5 años



Hoy celebramos el quinto cumpleaños de Ovejas Eléctricas. Hace ya cinco años, el 9 de agosto de 2007, Chandra publicó las dos primeras entradas (Steampunk: retorno a la Inglaterra victoriana y La mole people) y comenzamos así la vida de este blog. 

A pesar del decreciente número de actualizaciones (el trabajo ha impedido que Chandra siga publicando y que mis posts sean cada vez más escasos), muchos fieles seguidores seguís animándonos con vuestras visitas y vuestros amables comentarios. Espero continuar escribiendo artículos que os resulten interesantes.

Muchas gracias a tod@s y un abrazo :D

domingo, 29 de julio de 2012

Hurriers, tramperos y otros niños, asalariados o esclavos, de la Revolución industrial



La Revolución Industrial trajo una inmensa prosperidad al Imperio Británico, que llegó a gobernar el mercado global, dominando el comercio del algodón y de otras materias primas. Sin embargo, para lograr este éxito económico sin precedentes, muchos obreros, incluyendo niños de corta edad, pagaron un alto precio realizando trabajos extenuantes en unas deplorables condiciones laborales.


Los pequeños, en sus distintos oficios, corrían todo tipo de riesgos: algunos eran mutilados o decapitados por la maquinaria que usaban, otros fallecían en las minas como consecuencia de explosiones o siendo atropellados por las vagonetas, muchos llegaban a padecer cáncer de pulmón a una temprana edad, algunos se quedaban ciegos... Sin embargo, como veremos, el escaso salario que aportaban era necesario para que la familia pudiese sobrevivir y, con frecuencia, los padres los ponían a trabajar incluso con tres o cuatro años. Peor todavía lo tenían los niños abandonados y huérfanos de los hospicios, que podían ser vendidos a los dueños de las fábricas, donde trabajaban sin salario.

sábado, 25 de febrero de 2012

Del siglo XIX a la actualidad: historia de las pin-ups girls


Al menos desde la década de 1890, las imágenes de chicas seductoras y sonrientes en poses ingenuas y al mismo tiempo provocativas fueron utilizadas con gran éxito en periódicos, revistas, postales, litografías y carteles publicitarios. Desde 1941, a las ilustraciones o fotografías de estas sugerentes chicas se les conoce con el término inglés pin-up y a las modelos como pin-ups girls.

En este post vamos a conocer algunos de los principales ilustradores de estas chicas y cómo el objetivo de estas pinturas y fotografías va cambiando con el tiempo: en el siglo XIX, los dibujos transmitían una imagen de una mujer independiente y segura, mientras que en el siglo XX comienzan a realizarse unas ilustraciones -en las que la mujer se convierte en un objeto sexual provocador- destinadas a pegarse en las paredes de las habitaciones masculinas.


martes, 20 de diciembre de 2011

Otras curiosas Navidades

Aunque las fiestas navideñas, como consecuencia de la influencia anglosajona, son cada vez más parecidas en todo el mundo, eso no significa que muchos países no mantengan parte de sus viejas tradiciones. En este post vamos a conocer algunas curiosas costumbres de las Navidades en Suecia, Japón, China y Alemania.
 La Navidad en Suecia.


En Suecia, las familias intentan conservar las tradiciones autóctonas, aunque, en la actualidad, su Navidad es una mezcla de costumbres nacionales y extranjeras.

La celebración de Santa Lucía, el 13 de diciembre, es una parte fundamental de la Navidad. Por la mañana, la hija mayor de cada familia, arreglada con un vestido blanco y una corona con siete velas encendidas sobre su cabeza, lleva café, bollos y vino caliente con especias a sus padres y familiares.


domingo, 11 de diciembre de 2011

La sexualidad desenfrenada de la antigua Grecia

Un joven desnudo toca el aulos en un banquete. Copa ática, 460-450 a. C.

El hombre de la antigua Grecia consideraba el amor hacia las mujeres algo vulgar, una pasión vacía, propia de los animales. Este concepto del amor, lógicamente favoreció la escasa valoración social de las mujeres, a las que se veía como seres inferiores física e intelectualmente.

El amor entre hombres era más respetado por la sociedad griega. Se consideraba un privilegio de los hombres cultos. Generalmente, solía existir una importante diferencia de edad entre los amantes.


En este fresco de una tumba griega vemos al erómeno con su erastés.

En Atenas, el hombre mayor se llamaba erastés y su joven amante, erómeno. El primero debía educar, proteger y dar buen ejemplo a su amado. El jovencito ofrecía a cambio su lealtad y su belleza física. Sólo el primero debía sentir placer sexual en sus relaciones.


lunes, 3 de octubre de 2011

Los 5 mejores lugares abandonados de Ovejas Eléctricas

1. La cripta abandonada de Namur.


En un antiguo cementerio de Namur, Bélgica, se encuentra una pequeña capilla a través de la que se accede a una tenebrosa galería de tumbas abandonadas.

A pesar del paso del tiempo, se conserva la belleza arquitectónica de la cripta, cuyos oscuros pasadizos están repletos de lápidas de épocas muy distintas. Las del siglo XIX y principios del XX, con sus retratos de difuntos, son las más sobrecogedoras.



jueves, 14 de julio de 2011

Las maletas abandonadas del Willard Psychiatric Center


Cuando el Willard Psychiatric Center de Finger Lakes de Nueva York cerró en 1995, dos miembros del personal, Beverly Courtwright y Lisa Hoffman, encontraron una puerta escondida que accedía al ático de uno de los edificios abandonados. Al abrir la puerta, descubrieron una amplia habitación que albergaba unas cuatrocientas maletas, cajas y baúles pertenecientes a algunos de los numerosos pacientes que ingresaron en aquel asilo mental. Las maletas de los hombres estaban situadas a la izquierda y las de las mujeres a la derecha. Se habían colocado en orden alfabético y se encontraban etiquetadas.




Los pacientes trajeron aquellas maletas, cuando fueron admitidos en el asilo mental, pero, por circunstancias desconocidas, no se les permitió mantenerlas en sus habitaciones. Documentos, libros, fotografías, zapatos, ropa, platos envueltos en papel de periódico y otros muchos objetos personales se conservaron intactos durante décadas en aquel ático del hospital.

Después del hallazgo de estas maletas, Darby Penney y Peter Stastny  -profesor de psiquiatría en el Albert Einstein College of Medicine- en colaboración con la fotógrafa Lisa Rinzler seleccionaron diez maletas e investigaron la historia personal de cada uno de los propietarios de las mismas, tratando de descubrir qué motivos causaron su ingreso en el psiquiátrico. El resultado de su investigación dio lugar a una Exposición en el New York State Museum en 2008, una Exposición en línea y un interesante libro, The Lives They Left Behind: Suitcases from a State Hospital Attic.

Los objetos personales de los pacientes permiten conocer quiénes eran esas personas antes de desaparecer detrás de los muros del psiquiátrico, cuáles eran sus trabajos, aspiraciones, sus relaciones con los demás. En las fotografías aparecen frecuentemente sonrientes, relajados, viajando, haciendo deporte, estudiando... llevando esa vida normal que llevamos todos.

Pero, a través de la información contenida dentro de estas maletas abandonadas, también podemos ver cómo sus vidas, en un momento determinado, se rompen, como consecuencia no sólo de la enfermedad mental sino de otras muchas circunstancias. A partir de esa catástrofe personal, estas personas dejan de ser consideradas "sanas" o "normales" y son recluidas, la mayoría ya para siempre, en la institución mental.

Sin embargo, en la actualidad, estas personas recibirían unos tratamientos muy distintos (en echoesofwillard se explica qué duros tratamientos se emplearon en el Willard desde los años 30) y no habrían permanecido durante décadas apartadas del mundo. Por este motivo, sus historias son tan interesantes y emotivas.
En este post descubriremos la historia Madeline, Theresa, Lawrence, Margaret, Roderigo y Ethel, seis pacientes muy distintos que terminaron siendo ingresados en el Willard.


miércoles, 4 de mayo de 2011

Algunos relatos de "Horror gótico"



... de pronto, escuchó una risa, una conmoción extraña arriba. Se oían pasos ir y venir por la habitación donde estaba el cuerpo colgado; entonces la puerta se abrió, aunque él recordaba claramente que la había cerrado con llave. Después sintió pisadas en el rellano y le pareció ver el cuerpo asomado a la barandilla mirando hacia abajo, donde él se encontraba....  los pasos avanzaban por el pasillo hacia la puerta. Podía oír la mano que rozaba la pared con sumo cuidado, como si la «cosa» espantosa palpara el camino. Los sauces se sacudían y gemían al unísono, y un largo susurro del viento atravesó las colinas; la llama de la vela bailaba. Y apareció el cuerpo de Janet «la torcida», con su vestido de lana y su capucha negra, con la cabeza colgando sobre el hombro y una mueca todavía visible en el rostro —viva, se podría decir... muerta, como bien sabía el reverendo Soulis —, en el umbral de la casa...

Janet "La Torcida" (1887), de Robert Louis Stevenson

Durante los siglos XVIII y XIX, especialmente en Inglaterra, surgió un gran interés por las historias tenebrosas y macabras. Frente al racionalismo del siglo XVIII, se desarrolló un nuevo movimiento intelectual, el romanticismo, que sostenía que la razón no podía explicar todos los comportamientos humanos: era necesario adentrarse en las profundidades de la psicología del ser humano, en sus pasiones y sus terrores ancestrales. Así nació la narrativa gótica, que buscaba crear belleza despertando el miedo y la angustia en el lector.

Entre los elementos característicos de este género literario se incluían los ambientes nocturnos, la atmósfera de misterio y suspense, acontecimientos inexplicables, tétricos cementerios, criptas y castillos misteriosos, fuerzas demoníacas, fantasmas, monstruos, vampiros, tormentas y tempestades.

Inspirándose en los clásicos de este género literario, se escribieron obras tan inquietantes como La caída de la Casa Usher (1839), de Edgar Allan Poe; El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1886) o Janet "La Torcida" (1887), de Robert Louis Stevenson; El retrato de Dorian Gray (1891), de Oscar Wilde;  Drácula (1897), de Bram Stoker; o Otra vuelta de tuerca (1898), de Henry James.

Vamos a conocer algunas de las obras más turbadoras del terror gótico.